1:04 a.m. cierra los ojos a mi lado. La abrazo, la apoyo fuerte contra mí. Escucho su respiración acompasada y se me pone la piel de gallina.
Cierro los ojos.
1:50 a.m. se aparta, miro al techo. Se me va el calor.
Cierro los ojos.
2:36 a.m. me despierto, la busco, la abrazo.
Cierro los ojos.
4:02 a.m. se despierta sobresaltada al otro lado de la cama. Tienta el espacio vacío buscándome, ansiosa. Le ayudo a encontrarme. Me abraza. Le acaricio el pelo. Se duerme.
Cierro los ojos.
6:00 a.m. Despertador. Se levanta, me tapa, me besa. Se va.
Cuando vuelvo a despertarme no logro distinguir si fue una mala noche o cinco horas en el paraíso.
jueves, 19 de septiembre de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
Se sube el telón. Primer acto.
Insegura, estúpida, decepcionada, frustrada, acomplejada, torpe, inferior y mil veces tonta. Son algunos de los muchos adjetivos que describen tus sentimientos al recibir un fracaso tras otro.
Fracaso.
MIEDO al fracaso.
Fracasado:
Fracaso.
MIEDO al fracaso.
Fracasado:
(Del part. de fracasar).
1. adj. Dicho de una persona: Desacreditada a causa de los fracasos padecidos en sus intentos o aspiraciones.
Vaya tontería. De fracasados es no intentarlo.
No pain, no gain.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Monstruos.
Anoche recordé un libro que solía leer de pequeña. "El domador de monstruos", se llamaba. Trataba de un niño que se enfrentaba a su miedo, los monstruos, de la siguiente manera: cuando uno de esos seres invadía su cuarto y lo paralizaba de terror, él invocaba con su imaginación a otro todavía más escalofríante, feo, grande, repugnante y terrorífico para que asustara al primero. Repetía el proceso una y otra vez hasta que perdía su miedo.
Inconscientemente, empecé a imaginar. Divagando, me vi delante de un gran precipicio, invocando a un político más corrupto, insensible, menos empático y con más ganas todavía de robar.
Y me estremecí.
Los que tienen nada quieren algo, los que tienen algo quieren todavía más. Para pretender el mundo es largo, para conformarse se a inventado el jamás.
Inconscientemente, empecé a imaginar. Divagando, me vi delante de un gran precipicio, invocando a un político más corrupto, insensible, menos empático y con más ganas todavía de robar.
Y me estremecí.
Los que tienen nada quieren algo, los que tienen algo quieren todavía más. Para pretender el mundo es largo, para conformarse se a inventado el jamás.
-Silvio Rodríguez: Y Mariana.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Mi primer amor.
Nunca pensé que tan poquita cantidad de una bebida pudiese quemar tanto. Dejé caer el vaso en la mesa justo depués de aquel largo trago y sentí como me ardía la garganta. Los ojos se me volvieron a empañar de lágrimas y agradecí el ambiente tenue de aquella habitación. Su voz, ronca, áspera, me devolvió a la realidad. Todavía conservo impolutas en la memoria aquellas palabras, resistieron al paso de los años tan puras como mi inocencia aquella noche de octubre. "¿Todavía duele?" fue lo que me dijo. Asentí. El viejo se giró hacia la barra y le indicó al camarero, que me miraba con preocupación, que me pusiera otro vaso. Juraría que, de no haber sido los únicos clientes de aquella noche, se habría negado a hacerlo.
El segundo vaso me supo a fuego.
Al levantar la cabeza, me encontré con sus ojos transparentes, me miraba fijamente. Sonreía. SONREÍA. ¿Por qué demonios sonreía? Quise pegarle un puñetazo, pero me contuve. No sabía hasta qué punto me afectaría aquella substancia. No sé cuánto tiempo tardó en volver a hablar.
-Hijo, hazme caso, no merece la pena.
-¿Y eso cómo lo sabes?-respondí, con agresividad, herido.
-Digamos que sólo hay dos tipos de personas en este mundo: los que dedican su vida a contemplar, y los que la dedican a contemplarse.
El segundo vaso me supo a fuego.
Al levantar la cabeza, me encontré con sus ojos transparentes, me miraba fijamente. Sonreía. SONREÍA. ¿Por qué demonios sonreía? Quise pegarle un puñetazo, pero me contuve. No sabía hasta qué punto me afectaría aquella substancia. No sé cuánto tiempo tardó en volver a hablar.
-Hijo, hazme caso, no merece la pena.
-¿Y eso cómo lo sabes?-respondí, con agresividad, herido.
-Digamos que sólo hay dos tipos de personas en este mundo: los que dedican su vida a contemplar, y los que la dedican a contemplarse.
viernes, 31 de agosto de 2012
Vuelo alto. Por instinto.
No tengo rumbo. No tengo patria. No tengo puerto.
Persigo el amanecer. El sol calienta mis alas.
Me fundo con el viento.
Vuelo alto. Por instinto.
No caigo.
Persigo el amanecer. El sol calienta mis alas.
Me fundo con el viento.
Vuelo alto. Por instinto.
No caigo.
sábado, 11 de agosto de 2012
Que no se ocupe de ti el desamparo.
Y ora vez frente a ti, como cada noche,
mi fiel enemiga, mi acogedor infierno.
Y otra vez el sueño, que se escapa entre mis ojeras,
y otra vez la risa, que se ahoga en la oscuridad.
Una almohada tibia y muchas horas por delante.
Baby, I'll wipe away those bitter tears,
I'll chase away those restless fears,
and turn your blue skies into gray...
SO WHY WORRY NOW?
mi fiel enemiga, mi acogedor infierno.
Y otra vez el sueño, que se escapa entre mis ojeras,
y otra vez la risa, que se ahoga en la oscuridad.
Una almohada tibia y muchas horas por delante.
Baby, I'll wipe away those bitter tears,
I'll chase away those restless fears,
and turn your blue skies into gray...
SO WHY WORRY NOW?
miércoles, 18 de julio de 2012
And we can love forever.
¿Cuándo?
¿Cuándo nos damos cuenta? Yo no lo recuerdo, y probablemente tú tampoco. Estoy por asegurar de que nadie lo sabe. A lo mejor ni siquiera ahora lo comprendemos del todo, solo tenemos el conocimiento en la cabeza, y como no nos gusta, lo esquivamos para no reflexionar sobre él. ¿Cuándo asimilamos el concepto de "muerte"? ¿En qué momento nos damos cuenta de nuestra pasajera existencia? De que no vamos a estar aquí eternamente, de que se acaba, de que morimos.
No sé en qué momento comprendemos el concepto, pero sí sé cuándo lo aceptamos...
NUNCA.
¿Qué le digo a la muerte, tantas veces llamada a mi lado que al cabo se ha vuelto mi hermana?
¿Cuándo nos damos cuenta? Yo no lo recuerdo, y probablemente tú tampoco. Estoy por asegurar de que nadie lo sabe. A lo mejor ni siquiera ahora lo comprendemos del todo, solo tenemos el conocimiento en la cabeza, y como no nos gusta, lo esquivamos para no reflexionar sobre él. ¿Cuándo asimilamos el concepto de "muerte"? ¿En qué momento nos damos cuenta de nuestra pasajera existencia? De que no vamos a estar aquí eternamente, de que se acaba, de que morimos.
No sé en qué momento comprendemos el concepto, pero sí sé cuándo lo aceptamos...
NUNCA.
¿Qué le digo a la muerte, tantas veces llamada a mi lado que al cabo se ha vuelto mi hermana?
martes, 17 de julio de 2012
Voltaron os meus rizos,
Volveron.
Lembrandome o meu carácter.
Volveu o meu sorriso, e as miñas ganas de rir.
Regresaron as ganas de bicar,
e de ser bicada.
Chegaron os meus bailes na cociña, no salón e na ducha,
e a intención de bailar ata que os pes supliquen tregua.
Atopei as ganas de vivir a miña liberdade.
Won't you fly high free bird?
domingo, 1 de julio de 2012
Demasiadas nueces para tan poco ruido.
jueves, 14 de junio de 2012
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido
El asesino era el pastelero.
El que le vendió aquellos bollitos que chorreaban nata y chocolate al nieto de la vecina del tercero derecha, la de los rulos.
El que guardaba siempre los mejores pasteles a la que cantaba ópera todos los domingos por la mañana, ya que era su mejor cliente.
El que salvó de ser atropellado a aquel niño tan torpe, de quien se burlaban todos sus compañeros en el colegio.
El mismo que compraba la carne todos los miércoles a el hijo del ciego, el hermano del que abrió el bar en aquella esquina.
Aquel que, en un brote de histeria inducida por los celos provocados al ver, como cada lunes a las siete desde hacía varios meses, a aquel extraño saliendo de su piso, hizo pedazos a su mujer sin mediar palabra alguna.
"Siempre saludaba"-comentaron las vecinas en la tele.
El que le vendió aquellos bollitos que chorreaban nata y chocolate al nieto de la vecina del tercero derecha, la de los rulos.
El que guardaba siempre los mejores pasteles a la que cantaba ópera todos los domingos por la mañana, ya que era su mejor cliente.
El que salvó de ser atropellado a aquel niño tan torpe, de quien se burlaban todos sus compañeros en el colegio.
El mismo que compraba la carne todos los miércoles a el hijo del ciego, el hermano del que abrió el bar en aquella esquina.
Aquel que, en un brote de histeria inducida por los celos provocados al ver, como cada lunes a las siete desde hacía varios meses, a aquel extraño saliendo de su piso, hizo pedazos a su mujer sin mediar palabra alguna.
"Siempre saludaba"-comentaron las vecinas en la tele.
lunes, 11 de junio de 2012
Crónica de unos pensamientos anunciados
-Míralos, ahí abajo-me dijo en aquella tarde soleada desde la cima de aquel edificio de Nueva York.- se creen los amos del mundo, ¿sabes? Se creen que lo saben todo, que pueden controlar todo... y en cierta parte, no se equivocan. Ellos levantaron todos estos edificios, cambiaron ecosistemas, extinguieron especies, sembraron el pánico en innumerables ocasiones...Pero se odian entre ellos. Se matan, se envidian, recelan los unos de los otros...No son capaces de vivir en paz, y cada vez es peor. Con toda esa tecnología, creen poder hacer de todo. Y no pueden. ¿Sabes lo que aún no consiguieron?
No dije nada. Pasaron varios segundos hasta que al fin contestó:
Volar.
Luego ambos nos tiramos de aquel edificio, después de todo, era la época migratoria, y no nos podíamos quedar atrás.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Ya en su lecho de muerte,
aplastada contra el zapato de un infante, la hormiguita se arrepintió de haber pasado toda su juventud trabajando sin descanso para asegurar una vejez que le habían robado. La cigarra se quedó con la herencia.
viernes, 3 de febrero de 2012
La luna de Lorca lo echa de menos.
La musa viuda, llora su ausencia. Se siente sola.No le faltan admiradores, muchos le escriben,
pero no como él.
Él la cautivaba, la vestía de asesina. Provocadora y sensual, observaba al niño desde lo alto,
manteniendo una amenaza constante. Ningún hombre la había retratado así jamás. Siempre buena, siempre protegiendo amantes o escuchando secretas pasiones, se aburre.
La luna quiere ser mala.
Luna.-[...]¡No haya sombra ni emboscada,
que no puedan escaparse!
¡Que quiero entrar en un pecho
para poder calentarme!
¡Un corazón para mí!
¡Caliente, que se derrame
por los montes de mi pecho!;
dejadme entrar, ¡ay, dejadme!
Federico García Lorca: Canto de la Luna.
martes, 10 de enero de 2012
Progreso.
Querida muy señora mía:
Me dispongo a escribirle en respuesta a sus recientes quejas sobre nuestro comportamiento. Es mi deseo que sepa usted que nada hicimos con el propósito de dañarla o perjudicarla, simplemente fueron daños colaterales. Reconozco que lo de perforarla fue demasiado, pero compréndalo, es por el progreso. En realidad, todo es por el progreso, pues nos hacemos llamar "civilización avanzada", y no sin motivo. No es que no nos importe, pero tenemos prioridades, ¿comprende?
Por último, quería hacerle una advertencia, que no me gustaría que fuese interpretada como una amenaza, pero es mi labor hacerle saber que puede usted seguirse calentando y calentando, que a nosotros nos da igual, hemos creado unas maquinitas que nos dan aire fresquito, y las ponemos al máximo, que no se diga que no tenemos buena tecnología.
Me despido, señora atmósfera, con mis más respetuosos saludos.
Un abrazo,
La humanidad.
lunes, 9 de enero de 2012
Eres todo orégano, darling.
No me preguntaste ni quién eras ni de dónde venías ni a dónde vas, si no qué ingrediente eras. Que si la masa, que lo soporta todo, que si el queso, que puede ser fuerte o débil, que si las aceitunas negras, que todo el mundo odia y quita, me decías. Nada de eso, mon amour, porque hoy he concluído que eres orégano,


el que da el sabor,
el que apenas se ve, pero en seguida se nota,
el imprescindible en toda buena pizza.
domingo, 1 de enero de 2012
Futuro.

Después de años de investigación, he llegado a la conclusión de que hay cerebros vacíos. Sí, amigos, realmente existen. Puedes llenarlos de cualquier cosa.
Lo mejor es cogerlos desde el inicio, ya que, además de práctico, puede resultar verdaderamente divertido. ¡Compruébelo usted mismo!: elija uno y escoja la ideología que quiere para su nuevo cerebro, el dueño de dicho órgano seguirá a pies juntillas lo que usted le haya dicho. Y, si después de unos años, de repente se le ocurre otra ideología, pensamiento, principio o cualquier otra cosa, siempre puede cambiarla por la primera, no hacen falta argumentos fuertes, ni siquiera hacen falta que sean coherentes y razonables: el cerebro vacío actuará como una esponja y recogerá todo lo que usted quiera. Además, estar en blanco no supondrá ningún problema en cuanto a la educación, ya que los conocimientos no influyen para nada en el terreno de las ideas.
¿Aburrido de hablar con gente que tiene su propio criterio?¿Harto de que la gente actúe según su moral?¿Tiene miedo a que sus hijos con el tiempo formen una personalidad distinta a la suya? No lo piense más y actúe, su solución está en los cerebros vacíos.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Jota.
El martes pasado tuve un examen de lengua. Me quedé en blanco. Sí, en blanco. Me sabía todos los autores, sus obras, las subordinadas, las coordinadas, y las que no son ni la una ni la otra. Sabía cuándo una frase era recíproca y cual reflexiva, sabía distinguir entre ponombre, determinante y adverbio. Pero no sabía para qué lado debía escribir el rabito de la jota.
Toda decidida (no me quedaba otro remedio) comencé a escribir un examen que careciera por completo de jotas mayúsculas,
toda una hazaña cuando el tema a desarrollar era la literatura de Juan Ramón Jiménez.
Toda decidida (no me quedaba otro remedio) comencé a escribir un examen que careciera por completo de jotas mayúsculas,
toda una hazaña cuando el tema a desarrollar era la literatura de Juan Ramón Jiménez.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Primero fueron los tacones,
Primero la risa y luego las ganas de reír.
Primero el sexo y luego el amor. No, espera, el amor no.
Las vecinas comentaban que su padre era un borracho y que su madre los había abandonado, y, mientras, fregaban el rellano de un piso continuamente en obras.
Ella trabajaba en el bar de la esquina, ese en el que el único cliente fiel es la sombra del banco de enfrente, y al que van empresarios sin corbata por el día, y con ella en la cabeza por la noche.
Su blusa de trabajo tenía cinco botones, de los cuales los dos primeros debían de estar siempre desabrochados, inclusive en invierno, para deleite del je
fe, "aquel gordo cabrón", como me lo describió años después, sin esmalte en los labios y con cicatrices donde debería de haber arrugas.
Un día, se personó ante su mostrador un príncipe azul de ojos claros, cabello oscuro y doce primaveras a cuestas. En un descuido de su padre, se acercó a ella y le preguntó si le podía poner un chupito de tequila.
-¿Un chupito de tequila? No, cielo, yo no vendo eso a estas horas ni a esas edades. ¿Por qué te interesa la bebida en cuestión?
+¿No es lo que toman los mayores cuando se cansan de su vida?
-No me digas que estas cansado de tu vida, niñito de papá. Te cambio tu situación por la mía.
El niño enarcó las cejas.
+En lo que queda de mañana, tengo que acompañar a mi padre a dos reuniones más para "enterarme del negocio familiar que estoy obligado a hacer prosperar en los años venideros" (¡ni si quiera sé lo que significa venideros!). Y luego, me espera una agradable comida familiar con la novia de mi padre, que es veinte años más joven que él y ama veinte veces más a su dinero, tras la cual se retirarán al dormitorio mientras yo estudio economía (o lo intento), así que piensalo antes de cambiarme el puesto, tú al menos puedes escapar.
Esa misma noche, le dedicó un chupito a escondidas a aquél niño, mientras pensaba en sus palabras. "Escapar", reía,

"como si hubiera dónde hacerse fuerte"
"Cómo traerse al hoy cada mañana?
Como un suspiro profundo y quedo,
como un dolor de muelas aliviado"
domingo, 30 de octubre de 2011
Y vas tú, y me sonríes.
-¿Por qué sonríes? La gente no lo suele hacer, le va mas quejarse, ¿sabes? es más divertido. Así la gente viene y se preocupa por ti, y mola la compasión. A veces incluso se miente un poquito para agravar la cosa e incluso lloran por su terrible e irreparable situación, diciendo que su vida es una mierda, y así das mas pena. Y vas tú, y me sonríes. No lo entiendo. De veras: eres rara. De todas formas
,
No está mal tu sonrisa, para ser un lunes.

Ahora te sirvo el café.
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