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viernes, 9 de septiembre de 2011

Había una vez una fuga de agua

-Menuda mierda. Vuelve a ser ella, sí, no me pongas esa cara, ya sé que es la tercera llamada que nos hace en lo que va de semana. Y todavía no es más que miércoles, joder. Odio a esa vieja, y claro, como está forrada, no podemos decirle que no, ya te imaginas. Aún encima que tenemos que desplazarnos hasta el medio del monte, que no hay carreteras, y mitad del camino lo tenemos que hacer con éstas piernas que Dios nos ha dado, no lo entiende, no le cabe en la cabeza que, por mucho que nos llame, y nosotros intentemos ayudarla, no podemos hacer nada con esas tuberías de regaliz.


Pero, claro, como somos los nuevos...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Is there anybody going to listen to OUR story?


Sí. Yo también soy la mala. La mala para los que no conocen mi historia, por supuesto, porque es muy fácil catalogar de mala a la que parece un pulpo y no a la guapa pelirroja, si, eso también lo sé hacer yo. Pero hoy, me siento buena (aunque no os lo creaís, sí, puedo serlo) y os voy a dar el privilegio de poder escuchar mi historia. Porque a eso es a lo que habéis venido, ¿o no?

Bien. Como podeis comprobar, salí bastante peor parada que la otra niñata, que por ser la hija del rey de los mares, ya se cree que puede hacer de todo. Neptuno. El gran Neptuno. Poderoso y exigente...con todos menos con su preciosa hijita. Fue él quien me prohibió volver a la superficie, condenándome a no verlo. Si, exacto. Yo también me enamoré de él. ¿La diferencia entre la pelirroja y yo? Bueno, yo me enamoré de él porque lo conocía. Ella fue mirarlo y ¡pam! "oooh estoy enamoradisisiisisisisima, porfa papi, venga dejame salir a la superficie, bueno, o si no, lo haré yo por mi cuenta, total, como siempre vas a estar ahí para respaldarme..."

El caso. Os lo resumo, que sé de sobra que no os gusta leer, panda de vagos: era joven, bonita (no parecía un pulpo ni nada), salí por curiosidad adolescente, lo encontré, me gustó, le gusté, Neptuno vino y con su voz grave de "aquí se hace lo que yo mando y una criatura marina y una terrestre son incompatibles" Y ¡zasca! adios a su memoria y a mi hermosura.

Y claro, luego vino su niñita, y cambió la cosa. ¿Por qué me tenía yo que quedar de brazos cruzados? ¿No era injusto que ella pudiera tenerlo y yo no? Sí, lo hice, la empujé a subir. Pero solo lo hice para que Neptuno probara de su propia medicina por una vez en la vida. Para que supiera, que el poder tiene su precio. Pensé que castigaría a su hija, pero todo me salió mal.

Para empezar, nunca creí que él se pudiera enamorar de ella sin haberla conocido antes. Porque sí, se encaprichó de ella en DOS DÍAS. Supongo que tendría una conversación muy agradable, la chiquilla, ah, no, espera, que su voz la tenía yo. Me dolió. Me dolió infinitamente. Y subí. Subí para quitarle a ella lo que era mío. Lo sé. Los celos me cegaron. La envidia pudo conmigo. Pero, al fin y al cabo, ella salió victoriosa.

¿Tan mala fui?¿De veras?¿No tenía yo tanto derecho como ella a intentarlo con él?

Pero claro, es mucho mejor ocultar la verdad, y decir que la pulpo es la mala.

Sobre vuestra conciencia recae ahora, queridos míos.

viernes, 29 de octubre de 2010

Is there anybody going to listen tu OUR story?


-Si, yo tambien soy la mala. ¿Por qué? Por tener mala suerte. "Típica excusa" pensaran ustedes, pero sois vosotros los que me juzgais sin conocerme, porque, ¿acaso alguno ha escuchado alguna vez MI historia? ¿a alguien se le ha ocurrido preguntarme por qué soy así? No, claro, porque todas las miradas van dirigidas a ella, a la cara bonita de esta historia. Sabeis de quién estoy hablando, ¿verdad? La de los pies pequeños y la calabaza por carruaje, exacto.
ELLA.
Que siempre me superó en todo. ¿Cómo se puede vivir a la sombra de alguien? Dificilmente, os lo aseguro. Durante diez años, ella fue la guapa, ella fue la lista, ella fue el ojito derecho de su padre. ¿Y yo? Yo era la inútil de su hermanastra, la fea, la de barcas en lugar de pies. La envidia es algo muy peligroso, y a mí me encontró de pleno. Cuando murió su padre, las puertas se abrieron para mi. Tenía la oportunidad de lucirme. Mi madre la rebajó a sirvienta, le puso un nombre despectivo y empezó a tratarla fatal, y yo...bueno, yo no hice nada por evitarlo. Lo sé, estuvo mal, pero por una vez, quería ser más que ella, tan solo por una vez, quería sentir que la superaba en algo. Reconozco mi error, pero la envidia me cegaba en ese momento.
¿Cuál fue mi error? Enamorarme.
Si, en efecto.
Caí rendida a los pies de ese muchacho tan apuesto y caballeroso, de ese príncipe, y cuando recibí la carta en la que ponía que estaba invitada a su baile, se me aceleró tanto el pulso que tuve miedo de echar la casa abajo. Pero una vez más, ella me superó. Consiguió que él sintiese algo por ella. ¿Por su inteligencia?¿Por su simpatía?¿Fué, quizás, su bondad y generosidad? ¡Ja! La piel de porcelana, los ojos azules y la cintura minúscula podían substituír todas esas habilidades. ¿Dónde estaba MI hada madrina ahí? De vacaciones, eso, sin duda, ya que me dejó llorar durante toda una noche sin hacer acto de presencia.


¿Y cual fue el final de esta historia, queridos míos? Vamos, todos lo saben...
Ella se quedó con él y yo...


fuí tachada de la hermanastra mala.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Is there anybody going to listen to OUR story?


-Y vosotros, ¿Qué hacéis ahí parados, mirándome?¿Qué es lo que queréis de mi? Ah, ya entiendo. ¿Lo queréis saber, no? Vinisteis aquí sólo para saber cómo he llegado hasta aquí, como me convertí en la mala. ¿Es eso, verdad? Sí, lo comprendo, después de todo, es una historia cuanto menos morbosa, y vosotros sois una panda de cotillas. Bien, pues acomodaros, porque esto va para largo, y no quiero ser interrumpida mientras la cuente. ¿Estais?¿Si? Bien, comenzaré pues. Todo empezó en Mayo. En Mayo y en París. Sí, soy consciente de lo telenovelesco que suena, pero es así, lo siento.



Y allí estaban todos, mirándome, fijamente. Eran muchos, no esperaba que vinieran todos, pero mis recuerdos se apilaban ahí, en cualquier rincón, haciendome reproches y pidiendo explicaciones.